
La movilidad sostenible en 2026 pasa, cada vez más, por la incorporación de vehículos eléctricos en el entorno empresarial. En Controlpack Systems, S.L.U., esta evolución forma parte de una estrategia de sostenibilidad iniciada hace años, orientada a reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética en nuestra actividad diaria.
La transición hacia vehículos eléctricos en una empresa industrial requiere planificación y un enfoque realista. Aspectos como la autonomía, los tiempos de recarga y la cobertura territorial son determinantes, especialmente en una organización con 11 delegaciones y una operativa constante de asistencia técnica y visitas comerciales.
Cuatro vehículos eléctricos incorporados progresivamente hasta 2026
Desde 2024 y de forma progresiva hasta hoy, Controlpack ha incorporado cuatro vehículos eléctricos a su flota corporativa. Este avance responde a un proceso gradual de electrificación, alineado con las necesidades reales del servicio y con una visión empresarial a largo plazo.
Aunque los vehículos eléctricos todavía representan una parte del total de la flota, su integración supone un paso tangible en la descarbonización corporativa y en la reducción de la huella de carbono asociada a los desplazamientos profesionales.
Infraestructura propia de carga para vehículos eléctricos
La apuesta por los vehículos eléctricos se apoya en una infraestructura propia de cargadores instalados en las instalaciones de Controlpack. Esta capacidad de recarga interna facilita la operatividad diaria y refuerza la coherencia con el sistema de energía solar de autoconsumo implementado previamente por la compañía.
La combinación de energía renovable y puntos de carga propios permite avanzar hacia un modelo de movilidad eléctrica empresarial más eficiente y sostenible.
Una estrategia de crecimiento progresivo
La implantación de vehículos eléctricos en empresas industriales debe desarrollarse con criterios de viabilidad técnica y eficiencia operativa. Por ello, la electrificación de la flota en Controlpack continuará evolucionando de forma progresiva, evaluando nuevas incorporaciones siempre que las condiciones operativas lo permitan.
En 2026, los vehículos eléctricos ya forman parte de la operativa habitual de la compañía. La voluntad es seguir avanzando en esta línea, ampliando gradualmente la presencia de vehículos eléctricos dentro de la flota corporativa como parte de una estrategia de sostenibilidad empresarial sólida y a largo plazo.